martes, agosto 15, 2006

Puerto Banús. Una ratonera

Quiero confesar una cosa. Ayer, después de muchos meses, pisé de nuevo Puerto Banús, y prometo que no fue por agrado. Me di cuenta de algunas incongruencias que tiene este trocito de mi ciudad (a no ser que, como el anuncio de Ikea, esa zona sea una auténtica república). Había mucha gente; paseando, mirando, tomando copas y sobre todo en los restaurantes dándose un buen homenaje a sus cuerpos serranos.
En ese recinto portuario de gran solera habitan gente de difente calaña o regentan negocios para hacerse de oro (aunque son los menos ésto úlitmo). En cien metros de avenida me dieron unos mareos que nunca he conseguido ni en el más complicado carricoche de la feria, y todo porque no se podía andar. Puente de la Virgen de agosto, todo el mundo salimos de nuestras casas para ver otras cosas, pero no nos damos cuenta que parece que vamos al mismo lugar.
Digo todo esto por una razón muy sencilla. Como bien saben muchos, en ese nucleo de ocio y diversión hay colocadas unas barreras de entrada y salida para que no pasen los coches particulares, ya que sólo tienen permiso los residentes, propietarios, cierta prensa (rosa, amarilla y negra) amén de los gestores del Puerto y los amigos de... y al que le da por llevar su vehículo no encuentra comodidad alguna para cirular por unas avenidas atetadas de gente. Eso en mi pueblo se llama CAOS.
Cierto es que hasta ahora no ha pasado nada de gravedad, y ojalá que nunca ocurra ninguna desgracia, pero, ¿se imaginan algún incidente ante tanta gente y con todos los accesos cerrado?
Las barreras de entrada y salida no son los únicos lugares cerrados. También exintes zonas de difícil tránsito incluso para los viandantes.
Me dio la intención de que Puerto Banús es una auténtica ratonera. Imagino que tendrán pensado algún plan de emergencias.

lunes, agosto 14, 2006

Vamos a ayudar al Marbella

Después de unos días de asueto vuelvo a aparecer por este mi rincón favorito y así poder dar luz a mis inquietudes. Una de las noticias más extreña que me encuentro es que el ayuntamiento no puede dar dinero al primer equipo de fútbol del municipio. Cierto es porque no hay un céntimo en las arcas, pero seguro que no se han parado a pensar en otras fórmulas de ayudas.
A mi me gustan los deportes en general y el fútbol en particular, y lo que me cuesta creer es que una ciudad como esta tenga que depender del ayuntamiento para sobrevivir una temporada si y la otra también. No sé cuantas empresas habrá en la localidad, pero seguro que para casi llenar el campo siempre y cuando que una buena parte de ellas compraran un sólo abono para toda la temporada. A lo mejor, con esta medida no habría ni que pedir dinero al ayuntamiento.
Otro ejemplo. El CIT. (Yo todavía no sé para que sirve realmente). ¿Es que ya no se acuerdan de la esa frase en modo de pulsera de 'Marbella somos todos'? A esta gente parece que se les olvidan los mensajes y los lemas que sacan a la luz pública. Si en vez de fútbol, el equipo necesitado fuese de golf o algún que otro deporte de 'pijos' seguro que buscarían cualquier medio para ayudar a la gente que lo practica. Un ejemplo más. Almendralejo. Ciudad pacense de apenas treinta mil habitantes (más pequeño que San Pedro Alcántara) estuvo no hace muchos años en Primera División. El Madrid, el Barcelona, el Atlético de Madrid etc... Todos en su día pasaron por esa ciudad. Villarreal (Castellón). Algo más de setenta mil habitantes. Equipo consolidado en Primera División y actual semifinalista de la Champion League.
Esto es sólo un ejemplo, pero hay muchos más. Estos clubes, además de sus aficionados, la mayor parte de los ingresos lo recibe del empresariado de sus respectivas localidades, y seguro que no le dolerán nada cuando vean al equipo de su ciudad paseando el nombre de Villareal por otros campos del país.¿A que esperan los empresarios de Marbella y los responsables del CIT, a que el primer equipo de fútbol de la localidad juegue la Copa de Europa y esté consolidado en Primera División para darles su apoyo?
Para recoger frutos antes hay que sembrarlos, y las ayudas se empiezan a dar desde el principio, y sobre todo, cuando más necesitados se está de ella, como ahora lo está el Marbella.