Las empresas pública y privadas está obligada a dar al trabajador unos días de descanso que nada tienen que ver con las vacaciones habitales. Se llaman días de asuntos propios y mucha gente se lo toman al pie de la letra.
Doña Carmen hoy no ha ido a trabajar. Dicen que se ha tomado unos días de asuntos propios (en las empresas muncipales dan tres días). Las dos primeras sesiones de trabajo de esta buena señora ha sido de lo más 'ocioso'. No ha dado un palo al agua, ha tomado como suyo el despaño que comparte la secretaria con el director (ahora no hay) y ha estado sentada los dos días como si fuese la reina del cortijo. Eso no es lo peor. Cada vez que firmaba la entrada y la salida, además de poner su nombre, en su función escribía coordianadora. ¿De qué?
Las malas lenguas dicen que Antonio Calleja, apoderado de buena parte de las empresas municipales entre las que se encuentran Difusión y Comunicación 2000 S.L. le advirtió a Doña Carmen que no le diera problemas. A las primeras de cambio, un aviso. La recepcionista PIN que está controlando quién entra y sale del negocio comunicacional, llamó a Calleja para advertirle del asunto, y todo apunta que le ha dado unos días de vacaciones, de esos que se llaman asuntos propios.
A propósito. ¿Qué hace todavía Calleja como 'hombre fuerte' de las empresas municipales cuando se suponía que era un cargo de confianza?
Lo que habrá que ver todavía.
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